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domingo, 16 de septiembre de 2012

Excursión Sierra de Aracena.



La Asociación Ecologista de Gines TORRE AL-XARAF reabre el curso y te invita a participar en su primera actividad 2012/2013.
EXCURSIÓN
A LA SIERRA DE ARACENA Y PICOS DE AROCHE.
REALIZAREMOS UNA BONITA RUTA DE SENDERISMO CON SALIDA EN ALAJAR, ACOMPAÑADOS DE LOS MONITORES DE LA ASOCIACIÓN, APRENDIENDO SOBRE PLANTAS, ANIMALES Y ECOLOGÍA DE LA ZONA.

FECHA: DOMINGO 23 DE SEPTIEMBRE DE 2012.

SALIDA: 8.30 h.

LUGAR: "TORRE AL-XARAF", FRENTE AL PARQUE MUNICIPAL DE GINES.

INSCRIPCIONES: HASTA EL VIERNES 21 DE SEPTIEMBRE
POR E-MAIL: torrealxaraf@hotmail.com
EN LOS TELÉFONOS 647 961 747 y 600 891 540

PRECIO: Vamos en varios coches, por lo que repartiremos el precio de la gasolina. Estimamos unos 5-7 €/persona.

UN DÍA PARA TODA LA FAMILIA!!

domingo, 16 de enero de 2011

Un "Mounstruo" de plástico devora el pacífico...

Un monstruo de plástico devora el Pacífico

Bolsas, mecheros,botellas, cepillos de dientes. En 1997, cuando regresaba de una regata en Hawai, el capitán Charles Moore se adentró en una región del Pacífico en la que su catamarán tenía que abrirse paso entre desechos. Diez años después, la inmensa mancha de basura sigue girando en mitad del océano y acaba cada año con miles de peces y aves marinas.
Los regatistas que cruzan el Pacífico fueron los primeros en dar la voz de alarma. De la noche a la mañana, comenzaron a cruzarse con lavadoras o carcasas de ordenadores que flotaban en mitad de la nada. Por aquella época, el australiano Ian Kiernan observó una zona especialmente contaminada y quedó horrorizado de por vida. “Había plástico por todas partes”, asegura. “Estaba lleno de cosas como muebles, frigoríficos, bombillas, televisores…” 

En julio de 2003, el equipo de Jean-Michel Cousteau se dirigió a la isla de Laysan, una de las más remotas del planeta, para grabar un documental. Al llegar al lugar, se encontró con que las playas eran un auténtico vertedero, con basura procedente de todas las regiones del mundo. Junto a los desechos, la expedición halló los cadáveres de decenas de crías de albatros con mecheros y muñecos de plástico en sus estómagos. Los adultos habían confundido los llamativos objetos con peces de colores y se los habían dado de comer a sus crías.
Un “monstruo” flotante
Los expertos calculan que hay tres millones de toneladas de plástico girando a ambos lados del archipiélago de Hawai, un monstruo pegajoso que se extiende a lo largo de 13 millones de kilómetros cuadrados, unas 36 veces el tamaño de España.
La corriente giratoria del Pacífico conduce la basura desde la desembocadura de los ríos hasta el mar abierto, donde viaja durante varios años hasta alcanzar el corazón del océano. La masa está compuesta por objetos procedentes de Japón, China, EEUU y Canadá, fragmentos de plástico que el mar es incapaz de deshacer y que pueden seguir flotando durante cientos de años.
Según datos de Greenpeace, de los 100 millones de toneladas de plástico que se producen cada año en el mundo, un diez por ciento tiene su destino final en los mares. El programa para el Medio Ambiente de Naciones Unidas estima que más de un millón de aves y unos 100.000 mamíferos marinos como ballenas, delfines y focas, están muriendo cada año como consecuencia de la contaminación marina.
Más plástico que plancton
Las aves que mueren tras ingerir los mecheros o las tortugas que quedan encajadas en carcasas de plástico son el aspecto más espectacular del problema, pero no el más preocupante. Los objetos más pequeños se están mezclando con el plancton y han entrado en la cadena alimenticia.
Desde su primer contacto a fines de los años 90, el capitán Charles Moore ha regresado varias veces a la zona y ha seguido recogiendo muestras. En su última expedición, el equipo viajó al oeste de Hawai y comprobó que en algunas zonas la proporción era de 48 partes de plástico por cada parte de plancton recogida.
Algunos de los peces capturados tenían en su estómago decenas de objetos y habían asimilado importantes cantidades de sustancias tóxicas. “Están llenos de cosas que no te comerías”, asegura Marcus Eriksen en uno de los vídeos de la expedición.
Lágrimas asesinas
En todas sus travesías, Moore encuentra auténticos cementerios flotantes, redes que han quedado abandonadas y siguen atrapando a todo tipo de criaturas durante años. En las denominadas “redes fantasma”, es tan fácil encontrar un delfín moribundo como montones de botellas y conos con inscripciones en japonés.
Pero el objeto “más dañino” del mar, en opinión de Moore, tiene apenas unos milímetros de diámetro. Se trata de las pelotitas de plástico (en inglés, nurdles), que la industria utiliza como materia prima para fundir y crear nuevos objetos.
Estas bolitas, también conocidas como “lágrimas de sirena”, se cuentan por millones en muchas zonas del mar y son ingeridas por miles de animales, que las confunden con huevas de pez. Su alto contenido tóxico, con sustancias como los PCB’s y los DDE’s, constituye el mayor riesgo para la salud humana en este momento y, como advierte Charles Moore, “muy pronto lo tendremos en nuestro plato”.

Fuente: http://laisla-antonio.blogspot.com/

sábado, 10 de julio de 2010

Los animales también se quieren (Parte 4)


Hay machos que también les realizan obsequios a las hembras elegidas. Se trata, en realidad de una astucia del macho para aplacar la agresividad de su amada. El martín pescador conquista a su amada con un pescado exquisito, el pelicano sorprende a su novia con una piedra. En algunas clases de arañas, el pequeño macho le da a su prometida (mucho más grande y peligrosa que él) un insecto cuidadosamente preparado. Mientras las hembra está ocupada en desenvolverá su regalo de compromiso el macho aprovecha para fecundarla.

Las arañas que no se alimentan de animales realmente no necesitan regalo, y con ellas la integridad del macho no correría peligro. Pero aun así, los novios se presentan siempre con el paquetito, quizá para hacer honor a la tradición de la especie.

En muchos animales invertebrados (moscas, cangrejos, pulpos) y en prácticamente todos los vertebrados, la seducción exige que los machos auténticos esfuerzos de imaginación: cantos, plumajes, adornos, olores, posturas inverosímiles. Todo un ritual de seducción a desplegar durante el período de celo. Con el común denominador de que siempre es el macho quien solicita los favores de la hembra hasta conseguir que ésta acepte sus requiebros.

En algunas especies –los anfibios, por ejemplo- la conquista resulta más fácil: el cortejo se basa en un croar especial del macho que invita a la rana a la cópula. Si ella, con un canto recíproco, le da a entender que está dispuesta el noviazgo tendrá posibilidad.

Todas las actividades que componen la ceremonia nupcial y el apareamiento están reguladas por los genes. Bailes y posturas, vestimentas llamativas y perfumes exóticos… armas todas que la naturaleza ha inventado para llamar la atención. Pero estos rituales románticos no siempre consiguen su objetivo. A veces, el compañero elegido le sobre adrenalina antes de poder dedicarse al amor. Y si no tiene ningún rival a mano, se peleará con su pareja. En definitiva, la agresividad no es más que una forma de miedo, miedo a ser aniquilado por el otro.

El pánico que impulsa a huir a un animal desaparece cuando se siente acorralado, y da paso a una rabia tremenda que le hace atacar a su perseguidor, aunque éste sea muy superior en fuerza y tamañoEs sorprendente comprobar hasta qué punto la forma de vida de las diferentes especies depende del grado de agresividad de sus miembros, si machos y hembras son pacíficos, formaran colonias; si sólo es agresivo el macho, harenes; si ambos lo son, su convivencia se desarrollará por los cauces de la pareja, formando uniones monogámicas.

Fuente Revista Muy Interesante

Los animales también se quieren (Parte 2)


Hay un pariente del saltamontes –de la familia de los mántidos- que sólo se puede reproducir después de que la hembra le arranque la cabeza al macho. Literalmente, de raíz. Esta costumbre criminal de la novia mantis se debe a que el macho tiene en la cabeza un centro nervioso que bloquea su instinto de procreación. La cópula sólo llegará a producirse cuando ese centro sea eliminado. Un certero tajo de mandíbula y asunto concluído.

Un final parecido tendría los romances entre arañas si no fuese porque el macho toma la precaución de sujetar a la hembra entre sus patas. Otras especies de arácnidos distraen la atención de sus irascibles esposas con un suculento regalo (que ya te contaremos).

Pero… ¿por qué tanta agresividad? Al hablar de agresividad conviene diferenciar entre la violencia que enfrenta a animales de diferentes especies y la que experimentan mutuamente dos bichos de la misma especie. La primera forma de violencia es fácilmente comprensible, porque obedece a razones de supervivencia. Más difícil de entender es el segundo tipo de hostilidad, sin un sentido lógico aparente.

El conocido biólogo australiano Honrad Lorenz atribuye tres importantes funciones a esta agresividad en el seno de la misma especie: protección de territorio, selección natural, protección de las crías.

Y dice Lorenz: “En una zona determinada en la que vivan muchos animales de una misma especie, es posible que se produzca escasez de alimentos. La protección del territorio propio evitará el peligro de carestía”.

Un ejemplo: el zorro es un animal que vive de la caza y que se ve obligado a acotar y defender a muerte su parcela para evitar que los intrusos le roben el pan. El ejemplo contrario es la jirafa que está acostumbrada a desplazarse constantemente en busca de alimento y, por lo tanto, no necesitan defender un territorio específico.

Entre este segundo tipo de animales puede presentarse la otra clase de agresividad apuntada por Lorenz, la de selección. Los ñus machos, por ejemplo, conviven pacíficamente en manadas hasta que llega la época de apareamiento. Se establece entonces una lucha feroz entre los machos y cada uno marca su territorio: se apareará con las hembras que encuentre en él. Pero antes habrá de defenderlo de los otros machos. El que resulte derrotado, perderá su territorio e incluso su potencia sexual. Otras especies que viven en manadas no llegan a delimitar su territorio, pero mantienen las peleas entre los machos. Las hembras sólo podrán ser cubiertas por el vencedor.


Los perdedores no tienen derecho a intervenir en la reproducción.
De esta forma la naturaleza se asegura de que sólo los más fuertes se encarguen de perpetuar la especie. La selección natural proporciona siempre una descendencia óptima.

Fuente Revista Muy Interesante